"Eman ta zabal zazu munduan frutua" ("Gernikako Arbola", de Iparragirre)

28 de febrero de 2006

Canción de cuaresma

Ahora que tengo micrófono, he decidido empezar a grabar algunas cosillas.

Y he empezado por estas líneas que, en forma de pequeña canción, se me han ocurrido estos días, con motivo de la cuaresma, y de alguna otra cosa.

Están en euskera, por lo que añado su traducción debajo.

Garizuma, garizuma
ederra baina lizuna
oraina doa geldiro
amesten etorkizuna
Garizuma, garizuma
mintzoaren oihartzuna

Garizuma, garizuma
egurra eta beruna
zerua bezain luzea
egiten zaigun eguna
Garizuma, garizuma
bide gorrian laguna

Garizuma, garizuma
guztientzat erantzuna
itsasotik ibarrera
dabilen laino biguna
Garizuma, gure arantza,
salbamen eta esperantza

(escuchar)


"Cuaresma, cuaresma,
hermosa pero atrevida;
el presente anda despacio,
soñando con el futuro.
Cuaresma, cuaresma,
el eco de la palabra.

Cuaresma, cuaresma,
madera y plomo;
un día que se nos hace
tan largo como el cielo.
Cuaresma, cuaresma,
amiga en pleno camino.

Cuaresma, cuaresma,
la respuesta para todos;
niebla sutil que se viene
desde el mar hasta el valle.
Cuaresma, nuestra espina,
salvación y esperanza."

Escrito por Eleder a las 11:28 p. m. | 4 aportaciones ´ ( enlaces a este post)

27 de febrero de 2006

Confianza en la ONU

Tenía pendiente recordar unas palabras de Benedicto XVI con motivo de la Jornada Mundial por la Paz que tuvo lugar a principios de año, hablando de la Organización de las Naciones Unidas (ONU):

La Iglesia católica, a la vez que confirma su confianza en esta Organización internacional, desea su renovación institucional y operativa que la haga capaz de responder a las nuevas exigencias de la época actual, caracterizada por el fenómeno difuso de la globalización. La Organización de las Naciones Unidas ha de llegar a ser un instrumento cada vez más eficiente para promover en el mundo los valores de la justicia, de la solidaridad y de la paz. (Los énfasis son míos.)

Escrito por Eleder a las 10:32 p. m. | 7 aportaciones ´ ( enlaces a este post)

"Incluso yo"

El orgullo sigue siendo algo contra lo que hay que luchar cada día.

Me invitan a un cursillo (corto pero intenso) de cristología, impartido por el Instituto Universitario John Henry Newman (www.hayrespuesta.org). Me animo a asistir (fue este sábado pasado).

Y me descubro (me gustaría decir "me sorprendo", pero ya nos conocemos un poco...) pensando: "Bueno, seguro que incluso yo, con todo lo que sé, puedo aprender alguna cosilla".

El resultado, aparte de una satisfacción inmensa por comprobar de nuevo lo pequeñito que soy con la gente tan grande que hay por ahí, son veinte o treinta anotaciones de descubrimientos para ir compartiendo en el blog, y un librito maravilloso, del que creo que necesitaré seis o siete copias más. Juan-Luis, tenemos que hablar :D

Y muchísimas gracias al Instituto y a la Universidad Francisco de Vitoria. ¡Nos seguiremos viendo!

Escrito por Eleder a las 1:52 a. m. | 4 aportaciones ´ ( enlaces a este post)

25 de febrero de 2006

Otro poema

¿Tu verdad? No, la verdad,
y ven conmigo a buscarla;
la tuya, guárdatela.
A. Machado

Escrito por Eleder a las 12:02 a. m. | 2 aportaciones ´ ( enlaces a este post)

23 de febrero de 2006

Así como nosotros

He leído varias veces eso de "¡Ser católico es un chollo! Haces todo el mal que quieres, y luego, hale, te confiesas, y ya está todo perdonado. ¡Qué fácil!"

Qué fácil, sí...

"Así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden". Ésta es una de las condiciones indispensables para obtener el perdón. Y es una de las cosas más duras que se pueden pedir a la mayoría de los seres humanos. Me ha dado por pensar un poco en algunas de las características que tienen que existir en este "perdonar a los que nos ofenden":

a) Asumir que hemos sido ofendidos. Y, aunque parezca lo contrario, es muy difícil. Muchas veces nos encanta medirnos con dureza y juzgar con vara de hierro el mal que hacemos, y justificamos el que nos hacen a nosotros. Y, si no reconozco haber sido ofendido ("én realidad no quería", "me lo merecía", "seguro que no se dio cuenta"...), es imposible perdonar. Perdonar no es "asumir que el otro en realidad no me hizo un mal", sino "asumir que el otro me hizo un mal, injusto e inmerecido... y aún así, perdonarle". Punto uno, y ya dificilísimo.

b) "Perdono pero no olvido", se dice muchas veces. La frase, en teoría, podría ser correcta, pero me temo que suele significar, más bien, "Quizás no haga nada para responder a este mal, pero guardaré el rencor dentro de mí". El perdón no debe darlo la voluntad, aunque la voluntad puede "pedirlo": debe darlo el corazón. Mientras no podamos mirar con amor a quien nos he hecho daño, aún no hemos perdonado del todo, aún debemos sanarnos algo más, y aún hay que pedir por ello.

c) "No puedo perdonarle si no se arrepiente". Y si se arrepiente, ¿de qué vale perdonarle entonces? El perdón, como fruto del amor, es un regalo: se da a quien no se lo merece, igual que Dios nos lo da a nosotros mismos, aunque no nos lo merezcamos. Si esperamos "un gesto por su parte" no estamos regalando... y es el amor gratuito el único que perdona.

d) "Aquí no ha pasado nada" es otro de los errores que cometemos muchas veces. Y tampoco. ¿Recordáis cuando Aslan termina de hablar con Edmund, en el episodio de la confesión en Narnia? No le dice "Aquí no ha pasado nada"; más bien al contrario, Aslan dice "No tenéis por qué hablar con vuestro hermano sobre algo ya pasado". El mal no se borra sólo por ser perdonado, como bien saben los que han leído Ender; y el nuevo amor no exime, más aún, exige aún más la corrección fraterna; pero el perdón "trueca la ofensa en intercesión", como explica maravillosamente el capítulo correspondiente del Catecismo.

e) Y el peligro que siempre acecha al cristiano: "cómo le he perdonado, qué piadoso soy, y qué suerte ha tenido de que sea tan piadoso que le he perdonado sin que se lo merezca"... La virtud del perdón, si no se realiza con un corazón humilde, y sabiéndonos pecadores y perdonados nosotros mismos, nos puede llevar indefectiblemente al orgullo, al fariseísmo. Éste es otro riesgo que tenemos que sobrellevar.

En resumen, y sin agotar el tema... qué fácil es, ¿eh? Sólo nos hace falta vaciarnos y entregarnos del todo...

Menos mal que, incluso cuando nos es imposible perdonar de corazón, podemos Pedir a Dios por el ofendedor, y por nosotros mismos; para que abra nuestro corazón a su Amor, al Amor que lo puede todo.

Escrito por Eleder a las 11:13 p. m. | 1 aportaciones ´ ( enlaces a este post)

Enlaces y hadas

Como buen tolkieniano, no puedo dejar de recordar este poema de Rubén Darío que nos ha regalado Cuaderna. ¡Gracias!

Y por cierto, esa imagen de la Virgen María como "Reina de las hadas" se corresponde con aquella que dice Dios es el Señor de los hombres, de los ángeles... y de los elfos.

Escrito por Eleder a las 8:39 p. m. | 3 aportaciones ´ ( enlaces a este post)

22 de febrero de 2006

"Tenemos momentos de soledad.

Pero nunca estamos solos.

Nunca."

Escrito por Eleder a las 3:48 p. m. | 5 aportaciones ´ ( enlaces a este post)

21 de febrero de 2006

Glosa copta

Hace unos días, leyendo en el tren el periódico 20 Minutos, me encontré esta noticia:

El único Papa africano copto

Shonouda III, único Papa africano de la Iglesia copta, presidió ayer la consagración de una catedral en Johannesburgo.

Es la cabeza de la iglesia más antigua de África, formada por el único apóstol africano, Marcos.

¿Entendieron algo? Yo no. Así que me puse a intentar explicarme la noticia, y de paso, publicarla aquí, para mayor conocimiento de nuestros "hermanos separados" (Pablo, ¿esta denominación seguía siendo válida? Creo recordar que hablamos algo de ello...)

Bien, pongámonos en situación. Primeros siglos de la Iglesia, primeras herejías. El nestorianismo, que defendía que Jesús era dos personas, una humana y una divina, totalmente separadas, había sido rechazado. El Concilio de Éfeso (año 431) reconocía a María ser Theotokos, Madre de Dios, no sólo Madre de Cristo o Christotokos.

Pero había surgido la reacción contraria, el monofisismo (o eutiquianismo, por su defensor Eutiquio), que decía que Cristo era únicamente Dios, y no hombre. El Concilio de Calcedonia lo rechazó, pero varios grupos egipcios, sirios y armenios mantuvieron esa creencia, y así se consolidaron como Iglesias separadas.

Mil quinientos años después, esas Iglesias, llamadas Antiguas Iglesias Orientales, continúan: las Iglesias Ortodoxas Eritrea, Etíope, Siríaca, Malankara, Copta, y la Iglesia Apostólica Armenia. Se llaman "Iglesias de los Tres Concilios", porque sólo compartieron los tres primeros concilios ecuménicos: el de Nicea, el de Constantinopla y el de Éfeso. No hay que confundirlas ni con las Iglesias Ortodoxas surgidas del Gran Cisma (seiscientos años más tarde, en 1054), ni con las Iglesias Católicas Copta o Armenia (uniatas, que se reintegraron en la Iglesia Católica manteniendo muchos de sus ritos y estructuras.

La Iglesia Ortodoxa Copta, entonces, ha pervivido desde entonces. Según la tradición, fue fundada por el propio San Marcos. Su líder es también llamado Papa: Shenouda (Shonouda, Shenuda) III. La Iglesia copta ortodoxa está extendiéndose mucho en los últimos tiempos, y de ahí viene que hayan levantado y consagradado una catedral en Sudáfrica.

A partir de aquí, para información del redactor del 20 Minutos:

  • "Marcos" no puede ser un "apóstol africano", porque nació, como el resto, obviamente, en Galilea. A no ser que se use "africano" como "que predicó en África", un uso nada intuitivo, por otra parte.

  • Es lógico que Shenouda III sea "el único papa africano copto"... porque, normalmente, cualquier Papa copto será egipcio, dado que la Iglesia copta es una iglesia egipcia. ¡La noticia sería que fuera "no africano"!

  • Y obviamente, tiene que ser el "único papa africano copto"... ¡porque es el único Papa copto! La Iglesia copta uniata reconoce la autoridad del Papa de Roma (y no creo que el redactor estuviera pensando en estas sutilezas, por otra parte).

  • Por último, es muy discutible que se trate de la "Iglesia más antigua de África", dado que la Iglesia Católica (la copta e incluso la de rito latino) perviven en Egipto, y tendrían tanta antigüedad como ella.


En cualquier caso, gracias a esta noticia he aprendido cosas que no sabía, así que no hay problema por mi parte :)

Escrito por Eleder a las 1:48 p. m. | 2 aportaciones ´ ( enlaces a este post)

20 de febrero de 2006

Querer y querer

No es que quiera "escaquearme" de escribir recurriendo a posts ajenos, lo prometo. Pero es que, cuando encuentro textos como este Querer y deber de Juan Ignacio, en el que comenta con tanta agudeza una cuestión que siempre me ha preocupado tanto, ¿cómo voy a resistirme a enlazarlo?

Cuando yo había meditado en el tema (y por favor, leedlo antes; ¡trae hasta una historieta de Calvin y Hobbes, así que no hay excusas!), lo había enfocado desde la perspectiva de que podía haber dos tipos de "querer", sobre todo porque, si realmente queremos hacer algo... ¡lo hacemos! Cuando decimos "quiero hacer esto, pero no termino de hacerlo", ¿es simplemente que no lo "queremos" de verdad? ¿O es que el "querer" de voluntad y el "querer" de inclinación, por decir así, no son el mismo?

A veces somos complicados, ¿no?

(Nota: acabo de descubrir que un buen número de comentarios que creía moderados, no lo estaban y estaban sin publicar... ains. Bueno, ya están todos, por si alguien daba por perdido su comentario. Disculpas y eso O:) )

Escrito por Eleder a las 12:54 p. m. | 2 aportaciones ´ ( enlaces a este post)

19 de febrero de 2006

Monte

Ha empezado la temporada de monte en Madrid.

Desde pequeño me ha encantado ir al monte, como es habitual en Bilbao, por otra parte. El monte ha sido, para mí, una especie de "liturgia condensada", un aprendizaje de lo que significaba vivir en el Señor y para el Señor.

Antes de echar a andar, preocuparse de tener todo lo necesario: no salir "a la buena de Dios", sino bien preparado. De lo contrario... no es que llegar se haga imposible, pero sí que costará mucho más.

¡Llegar! Muy importante: tener clara la meta, el objetivo. Salir al monte sin tener claro qué monte vas a subir no es ir al monte: es "pasear por el monte", que puede estar bien, pero no es lo mismo.

Tener mapas: si no sabemos el camino de memoria (y no suele ser así), es muy necesario tener un mapa, e indicaciones de la ruta, que nos ayuden a no perdernos. Mapas oficiales, por favor, e indicaciones de montañeros que nos den confianza, no el primer libro que haya por ahí que ponga "Cómo Llegar Rápido y Feliz a la Cumbre". Y cuando hasta esto nos falla, porque a veces ocurre que no interpretamos bien las señales, pedir ayuda a otros montañeros, o, incluso mejor, a la gente que viva por allí: estarán encantados de ayudarte, y su sencillez será otra lección para el día.

Comenzarás a andar con espíritu ágil y animoso... hasta que lleguen las primeras cuestas. Y las segundas. Y las terceras. Y empezarás a añorar tu cama, y a pensar que "quizás no ha sido una buena idea". Pero, incluso en el sacrificio y en el cansancio, seguir disfrutando de cada paso, del ambiente y de la ocasión.

Levantar la mirada: ¡no vale de nada llegar a la cumbre si te has perdido todo el camino! Disfrutar del paisaje, de la compañía de los otros, de la hermosura de la creación, e incluso cantar, costumbre que se está perdiendo. Ikusi mendizaleeeeeaaaak... Y sentirte pequeño, pero, a la vez, central, por poder disfrutar de todo aquello.

Darte cuenta de que, una vez en el camino, no hay marcha atrás. No vale decir "no puedo más, me quedo aquí sentado y ya no me muevo". Una vez estás en medio del monte, lo único que puedes hacer es continuar, aunque sea apretando los dientes y los puños, y sufriendo a cada paso. O, simplemente, soportando incomodidades (lluvia, rozaduras...) Y habrá ocasiones en que esto ocurrirá. No sé si fue el entrenador de fútbol Clemente el que acuñó esa frase de "¡Pisa fuerte y continúa!". Pues eso.

Llegar a la cima. Pararse. Tomarse su tiempo. Respirar. Levantar los brazos. Soltar un irrintzi, si la hazaña lo merece. Mirar alrededor. Sonreir. Para todo el que ha ido al monte alguna vez, ¿hay algún momento más maravilloso que éste?

Y, una vez abajo, parar en una taberna del pueblo más cercano, calentarse y tomar algo caliente (o frío, según gustos), cambiarse de calcetines, ponerse las playeras... El descanso que sigue a la victoria. Mucha gente pagaría por esto; pero es algo, precisamente, que no se puede comprar; sólo lo conocen los que lo han sufrido antes.

Vuelve la temporada de monte en Madrid. ¿Alguien se apunta?

Escrito por Eleder a las 2:31 p. m. | 3 aportaciones ´ ( enlaces a este post)

17 de febrero de 2006

Testigos

Creo que aún no he hablado nunca de El Testigo Fiel (ETF). Pero merecen que hable de ellos, y que los deje aquí para que los visitéis durante el fin de semana.

Se trata de una página católica que conocí por las recomendaciones de Hernán (como tantas otras cosas), y sus ponderaciones hacia sus Foros, un encuentro virtual entre hispanohablantes de ambos lados del mar, donde el Espíritu sopla de forma abundante: acogida, cercanía, cariño, conjugados con un inmenso rigor apologético y teológico; páginas inabarcables, donde en cada post se puede aprender sobre la Iglesia más que en muchísimos websites especializados. Valga como ejemplo el estupendo post sobre los capítulos 2 y 3 del Génesis.

Pero la página es mucho más que los Foros: Biblioteca, tutorial de la Liturgia de las Horas (con posibilidad de rezarla en común por internet!), noticias de la Iglesia, galería de arte... ¡Muchisimas cosas! No puedo más que invitaros a visitarla.

Y podría decir que el alma mater de este sitio es Abel della Costa, diseñador, webmaster, teólogo y divulgador brillantísimo, y, sobre todo, una persona impresionante; pero decir esto sería dejar fuera a otros de los corazones que hacen de ese sitio lo que es: Maricruz, Maite, Toñi, Ariel, Ecazes, Kanbei, y tantos más... ¡Muchísimas gracias a todos por ofrecernos este maravilloso espacio de acogida, discusión y aliento católico!

Escrito por Eleder a las 10:57 p. m. | 0 aportaciones ´ ( enlaces a este post)

16 de febrero de 2006

Una piedra en el camino

No me gustaría que pasara desapercibido el comentario de Borja en el post Dios como espectador. Una buena reflexión sobre el sentido del dolor y de los problemas, dentro de lo que voy a empezar a llamar Teología ReV (por "Rol en Vivo").

Y me ha recordado una conocida canción que he estado, por otras razones, canturreando estos días, y que luego he descubierto que cantaba mal:
Una piedra en el camino
me enseñó que mi destino
era volar y volar
Y es "rodar y rodar", claro, pero el sentido me vale.

Muchas veces, las piedras en el camino han sido puestas para hacernos tomar impulso.

¡Gracias, y bienvenido, Borja!

Escrito por Eleder a las 12:00 p. m. | 6 aportaciones ´ ( enlaces a este post)

15 de febrero de 2006

Magnificat

Una de las oraciones más bellas de la Historia, proclamada por una judía quinceañera: desde la humildad al reconocimiento del poder del Señor, y de ahí a la esperanza firme en el futuro, tanto personal como colectivo. ¡Todo un recorrido!

Aprovechando que hoy el Papa la ha mencionado en la Audiencia General de los miércoles, aquí la tenéis.

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador,
porque ha mirado la humillación de su sierva.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación.

El hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes;
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia
-como lo había prometido a nuestros padres-
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre
¡Amén!

Escrito por Eleder a las 5:42 p. m. | 0 aportaciones ´ ( enlaces a este post)

Lucidez

A veces, las personas más lúcidas son simplemente las que tienen las dudas correctas :)

Escrito por Eleder a las 5:41 p. m. | 5 aportaciones ´ ( enlaces a este post)

7 de febrero de 2006

Armas y bendiciones

Hay un pasaje del Señor de los Anillos que nunca me he explicado. También hay un elemento de la Iglesia Católica que nunca había entendido. Ahora comienzo a pensar si, uniendo ambos, estoy empezando a entenderlos.

Tras la victoria contra el Oscuro, se avisa a Frodo y Sam de que deben llevar una espada para portarla en los actos honoríficos. Pero Frodo había arrojado fuera su espada en Mordor, diciendo "Ya no seré más un orco, y no llevaré arma alguna, hermosa o aborrecible". Así, se queja a Gandalf: "Yo no deseo llevar una espada", y el mago le replica: "Tendrás que llevarla al menos esta noche". Y ahí queda la cosa.

Yo tenía claro que Frodo debía haberse negado: primero, para hacer valer su promesa; segundo, porque así el acto de arrojar fuera la espada habría cobrado un valor profético, que ahora se perdía; y tercero, porque ese "desarme" iba totalmente en consonancia con la visión del Poder que surge de la obra de Tolkien. ¿Por qué al final acepta la espada para ese acto honorífico? ¿Por qué Tolkien le hace aceptarla? No lo entendía.

Y de la Iglesia, nunca pude entender la existencia de sacerdotes castrenses. En una Iglesia donde Cristo obligó a Pedro a desarmarse, donde el Dios de los Ejércitos se desarma completamente para dejarse prender... las alusiones castrenses siempre me habían parecido, en mi juventud reformista, algo así como "adherencias" del Siglo en la Iglesia, elementos de los que la Iglesia debería prescindir para ser completamente fiel.

Pero, siendo sincero, este argumento no se sostiene. La bendición de la Iglesia al uso de las armas en determinadas situaciones está presente en nuestros dos mil años de Historia. Si rechazaba el elemento castrense de la Iglesia, tenía que rechazar a la Iglesia por completo; no podía aceptar una Iglesia santa que se hubiera equivocado siempre en un aspecto tan importante. O la Iglesia no era santa, o había algo que yo me estaba perdiendo.

Y ¿no podían estar unidos ambos elementos? La aceptación de Frodo de esa espada, al menos de forma simbólica, equivalía a aceptar la alabanza a las armas, cuando se utilizan en la lucha contra el Maligno, y aun aceptando que su uso puede dar lugar a injusticias. Así, la Iglesia es plenamente consciente del riesgo que suponen las armas, y todos los Santos Padres han advertido de él, y han alabado el pacifismo. Pero cuando las armas se hacen necesarias para la mera subsistencia frente a un ataque, su uso no sólo es legítimo, sino que es homenajeable.

Aceptar esta idea me supone, desde luego, ir en contra de muchos de mis postulados históricos... o quizás no. ¿Se puede homenajear el papel de los ejércitos, y a la vez, luchar por su abolición, como he hecho yo en los últimos 15 años de vida? Interesante reflexión, ¿verdad? Queda para otro post.

Escrito por Eleder a las 12:25 a. m. | 9 aportaciones ´ ( enlaces a este post)

4 de febrero de 2006

Dios como Espectador

A raíz de las últimas charlas en este Roble, Altariel ha publicado algunas reflexiones sobre la idea de si Dios es espectador o si es un Dios que participa.

Ella, sin ser católica, parte de la asunción, primero, de que Dios existe; y segundo, que es una "inteligencia que lo ha creado todo". Partamos de aquí, pues.

Esta asunción, no lo dudo, da problemas. Creer que Dios es un Alguien, un Creador, nos lleva, efectivamente, a esa pregunta: ¿y qué hizo después? "Y al Séptimo día descansó"... ¿Y no ha vuelto a trabajar desde entonces?

El Mal en el mundo, desde luego, es un incentivo potente para estas reflexiones. Parecería, efectivamente, que Dios se ha "retraído", dejándonos a nosotros arreglarlo todo. Aun aquí ya hay una respuesta a la pregunta "¿Por qué no haces nada por arreglar el mal?": la típica respuesta "Ya he hecho algo; te he hecho a ti".

Por otra parte, muchas veces es posible sentir muy cerca a Dios; sentir Su presencia en nosotros, Su fuerza ayudando a nuestra voluntad, y Su palabra resplandeciendo en nuestra mente. Un Dios que nos quiere, nos apoya y nos asiste no es, en puridad, un "Dios ausente". Sí es un Dios que nos da libertad, porque quiere que crezcamos, como un Padre que educa a sus hijos, y que no le evita todos los riesgos de la vida; y que, aunque le duela, asume el riesgo de que sus hijos puedan caerse y hacerse daño, porque sabe que sólo así aprenderán a andar; y en la caída Él estará ahí para curarles y ayudarles a levantarse.

Sí... la teoría es bonita. Y a veces puede convencer. Pero otras veces no. Y es que el Dolor está demasiado presente en el mundo, es demasiado agudo, como para que no nos parezca, a veces, todo esto una cruel ironía: "Sí, sí, yo te quiero mucho, no te preocupes, siempre voy a estar ahí... pero, por si acaso, te miro desde aquí arriba, sin moverme de mi Beatitud. Pero te apoyo moralmente, ¿eh?". Y quizás no sea justo pensar esto... pero es humano. "Si tanto Te compadeces de nosotros, ¿por qué no haces algo más 'en serio', eh? ¿Cómo puedo creerme tu compasión?". Y Dios, a esa angustia plenamente humana, quiere responder. Pero no puede responder "arreglándolo todo", pues eso sería privarnos de nuestra libertad. ¿Entonces?

El Padre Declan, que conocí en Cuenca, y cuyo recién nacido blog está empezando ya a fascinarme, me dijo una frase sencilla: "com-padecerse" es "padecer con". Un Dios creíble, un Dios aceptable, sólo puede ser un Dios que se compadece de verdad: que padece con nosotros.

Y Dios respondió. Bajó de Su Beatitud y de Su Gloria; se desnudó, en todos los sentidos; se vistió los harapos de un campesino pobre de una tierra oprimida; anduvo en la Tierra; vivió con nosotros, dijo lo que tenía que decir, y aceptó la tortura, el dolor y la muerte. Y acabó en una Cruz.

A partir de la Cruz, se podrán decir muchas cosas a Dios: pero lo que está claro es que Dios no está ya "ausente"; no se despreocupa altivamente, o se preocupa ligeramente, oyendo desde Su trono los "ayes" de sus súbditos y dándoles palmaditas en la espalda. Bajó, y cargó realmente con el dolor del mundo. Y nos demostró, de forma activa y clara, que se preocupa, que Está, y que nos acompaña, y no de forma metafórica.

La Realidad, como bien siente Altariel, afirma a Dios. La Cruz afirma Su amor. Y, como nos recuerda Aquí estamos en estos días, Only love is credible; sólo el amor es creíble.
En un Dios Crucificado sí se puede creer. Y confiar.

Escrito por Eleder a las 2:04 p. m. | 49 aportaciones ´ ( enlaces a este post)

Qué fácil

Es sencillo:

1) Pensar, cada minuto, en cómo ser mejor persona.
2) Disfrutarlo.

Y todo esto, alabando al Señor nuestro Dios.

Tan fácil, y a la vez, tan difícil... Pero es el único objetivo que vale la pena.

Escrito por Eleder a las 12:58 a. m. | 4 aportaciones ´ ( enlaces a este post)

2 de febrero de 2006

Perspectiva

Un buen post, y muy apropiado, el que acaba de publicar Aquí estamos; para que nos inspire a todos en nuestras discusiones "comentariles". ¡Gracias, Juan Ignacio!

Escrito por Eleder a las 9:07 p. m. | 1 aportaciones ´ ( enlaces a este post)

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