 |
|
8 de septiembre de 2009
Belloc
Una anécdota de Hillaire Belloc, escritor católico franco-inglés, uno de los mejores amigos de Chesterton, y autor de varios osados e interesantísimos libros. Decían que si Chesterton era la palabra, Belloc era la acción, y que por ello se complementaban. Y ésta es una de sus anécdotas más famosas y que más grande me pareció cuando la leí:
En 1906, el Partido Liberal de Inglaterra nombró al escritor católico Hilaire Belloc como candidato en el distrito metodista de South Salford. Los periódicos dijeron que un católico no podía ser elegido en aquel lugar, y sus asesores le dijeron que evitara el tema de religión.
Sin embargo, en su primer mitin, Belloc dijo, “Caballeros, soy católico. Siempre que puedo, oigo Misa a diario. Esto [y extrajo un rosario de su bolsillo] es un rosario. Siempre que puedo, me arrodillo a diario y paso las cuentas. Y si me rechazan a causa de mi religión, le daré gracias a Dios por haberme librado de la deshonra de representarles a ustedes".
Después de un instante de estupefacción, la gente estalló en aplausos, y Belloc resultó elegido.
Duró poco en la política de partidos, comenzando otras apasionantes aventuras... pero ¡ay, si hubiera más como él en nuestra política actual!
Escrito por Eleder a las 11:06 p. m.
|
|
 |
 |
 |
 |
 |
|
6 de septiembre de 2009
"¡Epheta!" ¡Ábrete!
Hoy nos lo ha contado el Evangelio de Marcos. Jesús tomó a una persona sorda y que casi no podía hablar; le tocó los oídos y la lengua, miró a los cielos y dijo "¡Epheta!", en arameo, su lengua materna, "¡ábrete!". Y en ese momento "se le abrieron los oídos y se le quitó la traba de la lengua, y empezó a hablar con normalidad".
Este blog necesita un "¡Epheta!". Desde hace tiempo se encuentra trabado; no por falta de cosas para decir, sino por falta de ánimo para decirlas. Y la verdad es que conozco el motivo.
Desde que comenzó, por mis propias circunstancias, ha sido un punto de encuentro "en la frontera" entre católicos y no creyentes, o entre gente muy diversa. Esto es enriquecedor; hacen mucha falta puentes que permita a la Iglesia abrirse al mundo, y al mundo escuchar la Palabra de la Iglesia, tantas veces ridiculizada o simplificada en los medios. Y uno de mis objetivos era la de contribuir al debate y al diálogo entre ambas partes.
Pero ha habido casos en los que ese diálogo me ha dolido. Cada persona tiene sus formas de expresarse, y quizás yo sea demasiado sensible para algunas cosas. Y algunos temas es muy difíciles tratarlos hoy en día con objetividad: los prejuicios cuentan demasiado. Y, como no quería convertir el Roble en una fortaleza donde sólo escribiéramos los "nuestros", abrí todas las puertas, y junto a muchos debates interesantísimos, tuve también desencuentros con gente cercana.
Y esto es lo que me retrae. Honradamente, no puedo tener un blog en el que me prohiba a mí mismo hablar del aborto, de la santidad de la Iglesia, etc. Pero cuando pienso en hablar de esos temas, enseguida preveo que se va a generar una discusión agria, a veces basada más en prejuicios que en hechos y razonamientos, con gente a la que quiero. Y esto hace que no escriba.
Pero no puede ser así. Por eso, en el domingo del "¡Epheta!", voy a volver a escribir pidiendo ayuda a Dios para ser capaz de llevar todas las discusiones con cordialidad; y pidiendo sólo a mis comentaristas no católicos que entiendan que la Iglesia es mi madre; y que discutir sobre los errores de una madre es mucho más difícil que sobre los de una institución humana ajena; tenedlo en cuenta, por favor.
Y disculpas a todos por ser tan genérico y por no hablar con cada uno de vosotros en persona; bastante me ha costado ya escribir esto...
Seguimos hablando, y escuchando, si os parece. ¡Gracias a todos!
Y proclamando, como los amigos del sordomudo, la Palabra y las obras de Dios.
Escrito por Eleder a las 11:28 a. m.
|
|
 |
 |
 |
 |
|
 |
 |
Libros leídos en 2006
- Festín de Cuervos, de George R. R. Martin
- El Imperio de los Dragones, de Valerio Massimo Manfredi
- La canción de Cazarrabo, de Tad Williams
- La comunidad del discípulo amado, de Raymond E. Brown
- El jardÃn de humo (y otros cuentos de intriga), de G. K. Chesterton
- Tormenta de Espadas, de George R. R. Martin
- El sobrino del mago, de C. S. Lewis
- Choque de Reyes, de George R. R. Martin
- Cuentos Completos II, de Isaac Asimov
- Juego de Tronos, de George R. R. Martin
- La tierra de Canaán, de Isaac Asimov
- La maldición de Chalion, de Lois McMaster Bujold
- Tehanu, de Ursula K. LeGuin
- Harry Potter y el Misterio del Príncipe, de J. K. Rowling
- Trono de Mundo Anillo, de Larry Niven
- Jesús, una biografÃía, de A. Puig
- La esfera y la cruz, de G. K. Chesterton
- La costa más lejana, de Ursula K. LeGuin
- Correr tras el propio sombrero, de G. K. Chesterton
- Mascarada, de Terry Pratchett
- Buenos Presagios, de Terry Pratchett y Neil Gaiman
- Las tumbas de Atuan, de Ursula K. LeGuin
- Un mago de Terramar, de Ursula K. LeGuin
- Dios y el mundo, de J. Ratzinger
|
 |
 |
 |
 |
¡Muchas gracias a Dan Solo por el diseño!
|