"Eman ta zabal zazu munduan frutua" ("Gernikako Arbola", de Iparragirre)

19 de mayo de 2009

Alimento

Hoy, en nuestro encuentro semanal de Regnum, ha habido un ligero cambio de planes; en vez de la reunión de equipo que tocaba, tras la misa hemos rezado un Rosario completo, por ocasión del mes de mayo (dedicado a la Virgen).

En un momento de divagación me he sorprendido pensando algo así como "Umm, media hora de misa, una hora de rosario... alguien podría decir que hemos estado hora y media 'sin hacer nada', 'sólo rezando'...". Porque, a fin de cuentas, en un Rosario repites oraciones, y por mucho que las sientas, no te da tiempo a meditar, a reflexionar, a llegar a conclusiones... Y en una misa de diario, sin homilía, tampoco escuchas nada nuevo, ni tienes tiempo para pensar sobre ti...

La cosa es que, repensándolo posteriormente, recordaba que esta misma actitud la tenía de chaval con la comida. Comer para mí siempre significó una pérdida de tiempo; ¡mientras comes no haces nada! No puedes leer, casi no puedes hablar... ¡no sirve para nada!

Y era razonable. Pero con el tiempo fui viendo varias de las importantes razones por las que comer era tan importante.

Primero, porque te alimentas. Sin comer, es imposible que sigas adelante; por mucho empeño que le eches, te flaquearán las piernas y acabarás sin poder moverte de la cama.

Después, porque la comida es un tiempo, sobre todo cuando vives en la casa de tus padres, o en ocasiones especiales, para estar con la familia. Aunque no hables, simplemente estar allí con ellos, verlos y compartir ese momento, ya es algo positivo e importante.

Y por último, pero no menos importante, porque... ¿y lo que se disfruta comiendo? ¿Si ésta fuera la única razón, acaso haría falta alguna más?

Y de hecho hay más... pero con éstas me valieron, por esta vez!

Escrito por Eleder a las 10:22 p. m.

5 aportaciones

Blogger Juan-Luis dijo:

que gran metáfora! jejejejeje...

10:00 a. m.

 
Anonymous María dijo:

¿Quién ha dicho que durante un Rosario no te da tiempo a reflexionar? No hay más que verte... sólo hay que distraerse un poquito :P

11:43 p. m.

 
Blogger Andres 2.0 dijo:

Tú mismo lo has dicho: no da tiempo a reflexionar, a llegar a conclusiones, a pensar. Y resulta que eso no es un problema. ¡Es una ventaja!

Durante un Rosario, al igual que mientras se recita un mantra o se da vueltas como un derviche, lo que hacemos es desconectar la mente razonadora y dialogante. Y conectar con otras partes de nuestro cerebro que enlazan con lo que podemos llamar modo "espiritual".

Y eso es bueno por sí mismo. Casi tanto como comer. E igual de divertido y útil, si no más.

12:02 a. m.

 
Anonymous Anónimo dijo:

Discrepo.

Una vez, mi padre me comentó, que aquel que asistiera a una misa y comprendiera/asimilara el significado de todo lo que en ella se realiza, ganaría el cielo; es decir, no es lo mismo estar de cuerpo presente (y de mente ausente), o recitar como quien tararea una canción, que ser consciente de a lo que se está, o de lo que se está realizando/rezando, etc.

También hay que decir, que depende del rosario que se "rece":hace muchos años (pero muchos), cada domingo escuchaba (porque a esa velocidad, ni rezas, ni desconectas porque te pierdes) , rosarios de 10 a 15 minutos en lo que sólo se oían murmullos (sí, igual era un mantra.
Tambien hay que decir, que cuentan las malas lenguas del pueblo, que el sacerdote en cuestión consiguió celebrar una misa en 5 minutos, ante la perplejidad de los feligreses.

¿Utilidad?, para quien le baste con estar de cuerpo resente, supongo.


Eleder, un saludo.

Morwaith

12:50 p. m.

 
Blogger Eleder dijo:

Muchas gracias a todos por los comentarios :)

Morwaith, fíjate en una frase de mi post: "por mucho que las sientas". Efectivamente, rezar sin "sentir" lo que estás diciendo, o al menos sin sentir la actitud general de adoración, agradecimiento, etc, es repetir palabras en vano. Eso es cierto.

Cuando se dice "Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores", hay que ser consciente de con quién estás hablando, sentirte como un hijo para ella, ponerte en situación de súplica, sentirte pecador... todo eso sí es necesario, y es a lo que yo llamo "sentir".

Pero no significa ponerte a recordar a qué pecados en concreto se refiere, ni a analizar tu día a día para ver cómo entiendes esa maternidad de María, ni...

Es como pasar una tarde con un amigo. Es posible que no hayas arreglado el mundo, y que de esa tarde no haya surgido ningún pensamiento novedoso; pero vuestra amistad ha quedado reforzada, y eso ya es importante.

Y ya que mencionas "mantra", precisamente la idea de los mantras orientales es la de, por medio de la repetición vocal, alcanzar un determinado "estado" espiritual, o sea, "desconectar". No todo el mundo lo hace, y requiere una técnica, claro; pero es otra de las ideas.

Por ahí va lo que quería decir :)

1:23 p. m.

 

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