"Eman ta zabal zazu munduan frutua" ("Gernikako Arbola", de Iparragirre)

14 de enero de 2006

Un pedazo de infierno

¡Bueno! Sigo encontrando una perla tras otra en "Dios y el mundo".

Sobre el amor:

En el fondo, son símbolos del infierno. Porque si nos preguntamos qué significa realmente estar condenado, es precisamente esto: no poder hallar gusto en nada, no querer nada ni a nadie, ni tampoco ser querido. Estar expulsado de la capacidad de amar, y por tanto del ámbito del poder amar, es el vacío absoluto, en el que la persona vive en contradicción consigo misma y cuya existencia constituye realmente un fracaso.


Y así, pensndo sobre esto, vi que cada vez que dejamos de amar a alguien, cada vez que albergamos sentimientos negativos sobre una persona, o cada vez que, como consecuencia de un conflicto, alguien deja de amarnos, estamos albergando en nosotros un pedazo del infierno, atrayéndolo a la tierra, abriéndole camino y acogiéndolo. Cada vez que se nos rompe una amistad, con razones o sin ellas, o que hablamos mal de alguien, sin dar lugar a la reconciliación, estamos atrayendo un pedazo de infierno a la Tierra.

Algo para reflexionar, ¿no?

Escrito por Eleder a las 8:55 a. m.

4 aportaciones

Blogger Dan Solo dijo:

"(...) cada vez que, como consecuencia de un conflicto, alguien deja de amarnos, estamos albergando en nosotros un pedazo del infierno (...)"

Gran verdad. Y la experimenté en mis carnes... Lo de las calderas, los tipejos con cuernecitos y tridente, y Satanás haciendo de Drag-Queen por ahí es más propio de "Els Pastorets" o de "Fausto" que la realidad. El infierno es perder el amor de/en tu vida.

2:38 p. m.

 
Blogger Zelgadiss dijo:

interesante afirmación....x esa regla de 3 debo vivir en el inframundo desde hace algún tiempo :[

4:20 p. m.

 
Blogger Eleder dijo:

Dan, tienes razón. En cualquier caso, la idea iba más allá: esta quiebra ocurre también cuando un amigo nuestro deja de serlo por causa de algún problema o malentendido, o cuando criticamos a alguien sin dar la oportunidad a que esa relación se arregle. Y dado que tengo ambos pecados en mi haber, esta reflexión me ha resultado particularmente importante.

Y Zelgadiss, en realidad existe una diferencia con el infierno: que tenemos tiempo para arreglarlo. Y por mi parte, espero ponerme a ello.

10:57 p. m.

 
Blogger Ibn Sina dijo:

Me parece que el infierno, más que una cuestión de tiempo, es una cuestión de deseo... cuando se llega allí, se lleva tanto tiempo sin amar y sin haber sido amado, que se han perdido el deseo y la voluntad de hacerlo.

9:29 p. m.

 

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