"Eman ta zabal zazu munduan frutua" ("Gernikako Arbola", de Iparragirre)

27 de noviembre de 2006

África, SIDA e Iglesia

Iba a hablar de otra cosa, pero me he encontrado en el blog de Akin un artículo en el que se acusa nuevamente a la Iglesia de la responsabilidad de "Varios millones de muertos" por no promover el preservativo.

En mis respuestas he ido haciendo algunos comentarios que me gustaría repetir aquí:

  • Los católicos en África son aproximadamente un 15%. Parece difícil pensar que su influencia sea tan decisiva en el crecimiento del SIDA que ocurre por toda África...

  • Tampoco parece (aunque no tengo datos concretos, que agradecería) que se pueda hallar ninguna relación directa entre la influencia del catolicismo en un país y sus tasas de SIDA; y si esta relación realmente no existiera, sería difícil defender la "responsabilidad" de la Iglesia en el crecimiento de dichas tasas...

  • Además, tras estos comentarios subyace una idea curiosa: la de que los africanos que acaban infectándose cumplen fielmente la doctrina de la Iglesia con respecto al preservativo... pero NO la cumplen con respecto a la castidad, la fidelidad, la abstinencia hasta el matrimonio, etc. No quiero frivolizar con este tema, pero la imagen es más bien rara, pienso.

  • Por último, si algunos achacan una influencia tan grande a la Iglesia, es porque explícita o implícitamente reconocen que la Iglesia es el único organismo que actúa sobre la población civil de grandes áreas de África, donde no llegan ni las ONGs ni, desde luego, los gobiernos occidentales, y sin embargo a estos únicos que ayudan se les acusa de "no ayudar de la forma en que yo quiero que les ayuden". Igualmente, no parece muy justo.


Pero bueno, sigue el debate allí, y si queréis aquí.

Escrito por Eleder a las 6:39 p. m. | 21 aportaciones

26 de noviembre de 2006

La Guardia del Muro

A veces, la Fantasía es la mejor vía para explicar la realidad.

Un ejemplo ha sido lo poco explicativas que han sido las aportaciones de los medios cuando el tema del celibato en la Iglesia ha aparecido como tema de discusión, hace una semana.

Y lo muy explicativo que es, en Canción de Hielo y Fuego, esta descripción de la Guardia de la Noche:

—Escuchad mis palabras, sed testigos de mi juramento —recitaron; sus voces llenaron el bosquecillo en el ocaso—. La noche se avecina, ahora empieza mi guardia. No terminará hasta el día de mi muerte. No tomaré esposa, no poseeré tierras, no engendraré hijos. No llevaré corona, no alcanzaré la gloria. Viviré y moriré en mi puesto. Soy la espada en la oscuridad. Soy el vigilante del
muro. Soy el fuego que arde contra el frío, la luz que trae el amanecer, el cuerno que despierta a los durmientes, el escudo que defiende los reinos de los hombres. Entrego mi vida y mi honor a la Guardia de la Noche, durante esta noche y todas las que estén por venir.



»Los hombres que crearon la Guardia de la Noche sabían que su valor era lo único que se interponía entre el reino y la oscuridad del norte. Sabían que no debían tener lealtades repartidas que minaran su resolución. De manera que juraron no tener esposas ni hijos.
»Pero sí tenían hermanos y hermanas. Madres que los dieron a luz, padres que les pusieron sus nombres. Procedían de un centenar de reinos enfrentados, y sabían que los tiempos cambian, pero los hombres no. Así que juraron también que la Guardia de la Noche no tomaría parte en las disputas entre los reinos que defendía.
»Mantuvieron su promesa.

Los sacerdotes son Hermanos Juramentados, dispuestos a entregar su vida entera a guardar Poniente de las oscuras amenazas de la Noche, "el escudo que defiende los reinos de los hombres". Muchos se reirán de ellos.

Pero ellos defienden el Muro.

Escrito por Eleder a las 10:15 p. m. | 35 aportaciones

22 de noviembre de 2006

Cazarrabo

Acabo de terminar de leer un libro que ha resultado ser de los más bonitos que he leído en mucho tiempo. Lo he comentado en un foro, pero pongo aquí también la reseña, porque sé que puede haber gente interesada.

Se llama "La Canción de Cazarrabo", de Ted Williams. Y es un libro de gatos.

No, no un libro "sobre gatos": un libro DE gatos, escrito desde el punto de vista de un intrépido pero joven cazador de la Comunidad, de sus relaciones con sus "hermanos de caza" y con el resto de animales con los que se comunica con el Canto Común, y de la tarea que tiene que resolver para salvar al mundo de los gatos de un desastroso final.

Un libo entrañable y delicadísimo, donde sorprende a cada página la exquisitez con la que el autor interpreta cada uno de los gestos característicos de los gatos y con la que nos presenta el mundo, al resto de los animales, y a esos seres desgarbados y torpes llamados Hombres, creados, por supuesto, para servirles.

Leyendas felinas del principio de los tiempos y de los grandes Héroes de la Antigüedad, costumbres de la Comunidad (como la de que cada gato tiene su Nombre de Cara, su Nombre de Corazón y su secretísimo y arcano Nombre de Rabo, que algunos no llegan a descubrir nunca), salpicadas con términos y expresiones del lenguaje felino... No digo que sea un Silmarillion gatuno, pero se le acerca :D

Así que, para todos los gatos, gatitas y amigos de los gatos... altísimamente recomendado "La canción de Cazarrabo" ;)

Escrito por Eleder a las 12:10 p. m. | 6 aportaciones

11 de noviembre de 2006

Viendo Fantasmas

Estoy yendo un tanto más al cine esta última temporada. Esto tiene sus riesgos, claro. Hay que tener mucho cuidado para no cometer errores espantosos (pero también arriesgar un poco; "El diablo viste de Prada", por ejemplo, frente a -casi- todos los pronósticos, me gustó).

Pero ver "Los fantasmas de Goya" era insoslayable, por la participación de mi musa Natalie Portman (ya he pensado en otras ocasiones este dilema: ¿puede redimir la belleza a la maldad, o peor, a la tontería?).

Y al final no ha sido tan malo. Sí, los modernísimos tópicos del siglo XIX sobre la malísima Inquisición española (que, con lo mala que pudo ser, fue la más suave de todas las Inquisiciones europeas; las protestantes -como la alemana- fueron bastante más duras; pero el español es el primero que se cree su propia Leyenda Negra, y así nos va).

Al menos la película también da lo suyo a la "Liberté, Égalité, Fraternité". Y, en cualquier caso... es una buena película, con una estética por momentos impresionante, y un argumento reconocible (no como otras que no quiero señalar). Y la capacidad actoral de Natalie, que algunos ponen en duda, vuelve a revelarse increíble, realizando tres papeles en la misma película, a cual más particular, y los tres con éxito.

No voy a llegar a recomendarla, pero al menos sí quiero reconocer que tiene otras cosas aparte de los errores comunes... y eso, en el cine de hoy en día, tristemente, es algo.

Escrito por Eleder a las 11:49 a. m. | 3 aportaciones

8 de noviembre de 2006

Mi trabajo

Una de las mejores cosas que se puede decir de un entorno es que sea instructivo. Y reconozco que mi trabajo lo es.

Al fin y al cabo, el trabajo es muchas veces la primera experiencia que tiene un joven con un "mundo real" que no es como le gustaría. Y puede tocarle muchas de las posibles vistas de ese mundo, incluyendo algunas de las más moralmente sangrantes.

Yo, sin embargo, he caído en un lugar donde los conceptos morales están claros; donde se intenta mirar a las personas; donde no se aceptan "falsos atajos", y donde estoy aprendiendo, día tras día, cosas muchísimo más importantes que las que tienen que ver con la informática.

Porque junto a éstas, también hay otras cosas como trabajo duro, jornadas bastante más largas que la media, sueldo también bastante menor que mucha otra gente de mi perfil... y todo esto enseña, y enseña cómo hay que llevarlo para que se convierta en enseñanza, y no en tentación.

He tenido mucha suerte, y espero poder seguir aprovechándola. Pero es que tuve también mucha suerte cuando perdí las dos becas que creía tener en el bolsillo; cuando mis estancias universitarias no prosperaron; cuando no se me renovó la confianza en cierta academia...

Y todos esos golpes fueron los que hicieron posible que hoy, una década después, esté aquí, en Madrid, en este trabajo que me enseña muchísimo más de lo que habría podido aprender en cualquiera de aquéllos. ¿Tengo o no tengo que agradecerlos?

Escrito por Eleder a las 1:39 a. m. | 2 aportaciones

3 de noviembre de 2006

Una mesa y una silla



Esta mesa y esta silla eran, hace muy poco tiempo, unas cuantas piezas inconexas metidas dentro de unas cajas. Poco más eran.

Yo veía las cajas, y decía "Pero, pero... ¿y me voy a sentar encima de algo hecho por mí? ¿Y voy a poner mi ordenador encima de unas cosas que habré montado yo? ¡No puedo ser tan osado!". Algo parecido al miedo escénico me atenazó.

Pero bueno, si las había comprado, era para algo. Así que me armé de valor, de tornillos y de una llave Allen, y me dispuse a montarlas.

Después de tres horas de duro trabajo... ¡voilá! Ahí las pueden ver, en la foto, maravillosas y resplandecientes. ¡Y yo más orgulloso que nada!

Y me dio la impresión de que esto era otra metáfora importante. Uno puede pensar que su vida está encerrada en una caja, o destrozado en cincuenta piezas separadas que es incapaz de juntar por mucho que se empeñe...

...pero es capaz. Es capaz, porque tiene la habilidad para hacerlo, aunque muchas veces por cobardía o por pereza no haya intentado esforzarse para conseguirlo. Porque está llamado a hacerlo, porque esa vida está ahí para ser vivida en plenitud por él, no para convertirse en una sucesión de años absurdos.

Y porque, afortunadamente... tenemos libros de instrucciones, si nos paramos a leerlos.

Si esta mesa y esta silla son la primera cosa que arreglo de mi vida de entre muchas que esperan, esta foto merecerá ser enmarcada y todo. A ver qué pasa.

Escrito por Eleder a las 12:14 a. m. | 10 aportaciones

1 de noviembre de 2006

Hay santos

Hay temporadas en las que uno no puede menos de asombrarse de las incapacidades propias; de la impresionante facilidad que tiene uno para hacer lo incorrecto, sabiendo perfectamente lo incorrecto que es; de las limitaciones tan flagrantes que tiene uno que, no obstante, está llamado a ser algo grande.

Por eso, días que, como hoy, conmemoramos a Todos los Santos, nos sirven para recordar que, según la Iglesia, "santos" son todas aquellas personas que, durante su vida, demostraron "virtud heroica", se ofrecieron a Dios para ser sus instrumentos, y demostraron fe en Dios y en el ser humano más allá de toda duda.

Algunos han sido reconocidos públicamente y otros viven su santidad de forma anónima. Algunos viven entre nosotros, y por experiencia propia, infunden calor y esperanza donde quiera que van.

Cuando uno sólo es capaz de ver el mal que hay en él, o el mal que hay en el mundo... recordar que hay santos nos devuelve la esperanza, en que un día las cosas cambiarán, y en que nosotros mismos, si nos dejamos invadir por quien debemos, podemos acercarnos igualmente a esa santidad.

Los santos nos están esperando para que nos unamos a ellos. En un día como hoy, al menos, nos permitimos acordarnos de ellos... y decir "seguiremos intentándolo".

Escrito por Eleder a las 11:22 p. m. | 1 aportaciones

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